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Collar de joyería en plata realizado con crisocola con malaquita, aguamarina, topacio tallado, lapislázuli y ágata verde y engarzado en plata 925 mm.
Tiene una medida ajustable hasta 44 cm.
PIEZA ÚNICA
La crisocola es considerada la piedra de las mujeres sabias. Es un regalo extraordinario para las mamás, abuelas y bisabuelas. La crisocola simboliza al agua y la luna.
La serenidad del color azul de la crisocola descarga energías negativas y permite que la verdad y la sabiduría interior salgan a la superficie. Además, es considerada una piedra de prosperidad y que propicia que se den las condiciones necesarias para estimular el crecimiento empresarial
La malaquita es una de las gemas más antiguas usadas por diferentes civilizaciones por sus propiedades sanadoras y transformadoras. En la Antigüedad, los romanos la utilizaban como talismán para protegerse de los rayos, las caídas y los accidentes. En tiempos del antiguo Egipto, hacían un cosmético verde para los párpados, con los polvos de la malaquita, que utilizaban para neutralizar los temidos efectos del mal de ojo. Las personalidades destacadas de Egipto la preferían por su excepcional poder: se han encontrado hallazgos arqueológicos de ropas de faraones que incluyen incrustaciones de malaquita.
La malaquita posee una fuerte afinidad con la naturaleza y el reino de las plantas. Absorbe las radiaciones de cualquier tipo, limpia la contaminación electromagnética y curas las energías de la Tierra.
Se dice que la malaquita es una piedra protectora contra el mal de ojo. Se tiene por una poderosa piedra de fortuna, ya que se dice que su color verde oscuro absorbe la riqueza hacia su poseedor.
La malaquita clarifica y activa todos los chakras y equilibra el corazón y el de la garganta.
El topacio en la antigüedad se le llamaba la piedra de amor y la buena suerte y se llevaba como amuleto o talismán en cualquier parte del cuerpo, ya que se creía que el cosmos era reflejado en las piedras preciosas y como el topacio era relacionado con el planeta venus, se asoció de inmediato a la diosa del Amor.
Los griegos creían que el topacio era capaz de aumentar la fuerza y hacer a su portador invisible en caso de emergencia. Cuenta una leyenda que el topacio cambiaba de color con la presencia de comida o bebida envenenada.
El topacio dirige la energía hacia donde más se necesita, se dice que es una piedra muy empática, adaptándose a la persona que lo lleva, proporcionando alivio, curación, motivación, ánimo y equilibrio.
El topacio equilibra el chacra garganta.
En la Edad Media, el aguamarina se consideraba símbolo de pureza y protectora de la salud, los marineros creían que aseguraba su regreso a casa sin problemas y lo utilizaban como talismán para no ahogarse. En la actualidad el aguamarina es un amuleto muy utilizado por las personas con fobias y propensos a marearse en los viajes en barco o avión.
El aguamarina tiene un efecto tonificante general. Se cree que sus energías calmantes reducen el estrés y relajan la mente.
El lapislázuli es considerado como la piedra del poder, sabiduría y realeza. Proviene de la mitología Egipcia, ya que creían que usando este cristal era posible conectarse con los dioses. Para los egipcios, el lapislázuli, era una piedra sagrada, hasta el punto de que solían crear sus escarabajos sagrados con ella, incluso aparecían incrustaciones de lapislázuli en el Ojo de Horus. También utilizaban el lapislázuli molido en polvo para usarlo como medicina.
El lapislázuli nos ayuda a pensar y expresarnos correctamente. Armoniza nuestros pensamientos con nuestra palabras, por ello es útil en aquellas personas que por su timidez no son capaces de hablar como quisieran.
El lapislázuli nos permite liberar rápidamente el estrés y nos ayuda a tomar consciencia de nuestros verdaderos problemas dándonos pistas para saber cómo solucionarlos.
El lapislázuli se asocia al chakra tercer ojo.